Sin Dios, el hombre está perdido filosófica y existencialmente. Su existencia es un camino de perdición, su filosofía es presa de la desorientación, su sabiduría es caótica, y su religiosidad es catastrófica. El hombre no puede hacer desaparecer (ni tan siquiera apartar de su vida) la religiosidad, la referencia sacral es indefectible. A lo largo de la Historia siempre hubo un culto socialmente establecido en torno a una realidad, ficción o fantasía con proposición de eternidad. La experiencia de lo sagrado anda siempre presente.
Autor: Eduardo Gómez
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcilla de Fátima fallecida en Lisboa con sólo diez años. Todos conocemos la …
Milagros Eucarísticos de los últimos años
Probar la existencia de un milagro como tal puede ser una ardua labor que ha asumido la ciencia a fin de darnos respuestas. Uno de los milagros eucarísticos que más evidenciamos…..
Consejos para una llevar una vida Cristiana
Llevar una vida Cristiana que agrade a Nuestro Creador y a Nuestra Madre, no es difícil, y menos aburrida, como muchos pueden creer. Sin embargo, necesita dedicación. No basta con…



















