La reacción de la Iglesia, a través de la Diócesis de Córdoba, tras el grave accidente ferroviario de Adamuz ha sido rápida y visible en el plano institucional y asistencial. El obispo, monseñor Jesús Fernández, ha expresado públicamente sus condolencias y su cercanía a las familias de los fallecidos y a las personas heridas, y la parroquia de San Andrés ha mantenido sus puertas abiertas para acoger a los afectados. Se han habilitado espacios de apoyo, se han destinado víveres para las primeras necesidades y numerosos vecinos y feligreses se han volcado durante la noche para preparar la acogida, encender estufas y organizar ayuda desde las dependencias parroquiales y municipales.
Todo ello es positivo y necesario, y muestra una Iglesia próxima al territorio. Sin embargo, en una tragedia con heridos graves y con fallecidos, resulta inevitable señalar una carencia…
Autor: Redacción
Mitos sobre el yoga, el budismo y otras prácticas espiritistas que te alejan de Dios
El padre Luzón advierte sobre los posibles peligros y consecuencias de involucrarse en estas prácticas desde una perspectiva cristiana. ¡Continúa leyendo y no te pierdas los detalles sobre los mitos…
Ex ateos que comprobaron que Dios, tiene un plan perfecto para cada uno de nosotros
Muchas veces Dios espera y actúa sobre nosotros a través de terceras personas o sucesos que pueden parecer muy sencillos y no llaman nuestra atención. Y en realidad, su plan…
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcita de Fátima fallecida en Lisboa con solo diez años. Todos conocemos la…



















