Que un intelectual abiertamente ateo como Juan José Millás escriba en El País una columna reconociendo, aunque sea con ironía, la magnitud ontológica del milagro eucarístico debería provocar algo más que una sonrisa avergonzada en el mundo católico. Debería obligarnos a detenernos y a preguntarnos qué está fallando cuando incluso un observador externo detecta una disonancia profunda entre lo que la Iglesia afirma creer y la manera en que ese misterio se vive —o se trivializa— en la práctica.
Millás no escribe como creyente ni pretende serlo. Precisamente por eso su diagnóstico resulta tan revelador. Parte de una premisa doctrinal correcta: la Iglesia enseña que en la consagración se produce un cambio real, literal, sustancial. No simbólico. No metafórico. Un milagro de primer orden. Y, sin embargo, constata algo que cualquiera puede verificar: la escena…
Autor: INFOVATICANA
Adoración Perpetua: Qué es y por qué cambiará tu vida
La adoración perpetua o eucarística es un método de oración personal profunda que durante siglos muchos santos han recomendado practicar. Sigue leyendo este artículo para que conozcas más detalles que…
Existencia de DIOS: 16 Pruebas irrefutables (e innegables)
Recopilación de 16 pruebas empíricas y científicas de la existencia de Dios. ¿Existe Dios? ó ¿Todo ha sido creado por casualidad? La existencia de un Creador es una cuestión que…
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…



















