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«Aunque yo hable la lengua de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como bronce que resuena o címbalo que retiñe. Y aunque tenga don de profecía, y sepa todos los misterios, y toda la ciencia, y tenga tanta fe que logre trasladar montañas, si no tengo amor, nada soy».
San Pablo. 1 Corintios 13, 1-2.
«Las cosas buenas pasan, al igual que las malas,
Mientras tú y yo permanecemos».
G. K. Chesterton. Canción de boda.
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