Hay dos corazones que laten juntos, sin que cada uno pierda su verdadero sentido. Son los corazones de Jesús y de María. Son dos corazones con una llamada única de parte de Dios: amar, entregarse e interceder por cada uno ante el trono de Dios-Padre. María es aquella que siempre nos cobija en su manto de Madre. Pero, ¿cuál es el objetivo de tenernos en su especial protección?: Interceder en nuestro favor. Poner ante Dios nuestra vida y toda nuestra persona. Ella conoce nuestras debilidades y nuestras miserias. Nuestras situaciones de alegría y de gozo. Nuestras heridas. Nuestras luchas ante el diablo, la vida, las frustraciones que recibimos de los otros y de nuestras circunstancias, o de nuestras malas gestiones del tiempo que Dios nos concede para amar en medio del mundo que nos rodea, ante el cual hemos de ser testigos. María conoce todo eso. Ella en todo momento, en el…
Autor: Belén Sotos
No celebres Halloween, sino quieres rendir a Satán sin saberlo.
Los orígenes de Halloween se remontan a los ritos que se hacían los sacerdotes druidas celtas para ofrecer al dios de los muertos. En ellos sacrificaban a personas. Y nosotros los cristianos a quien servimos, celebramos, adoramos y amamos, es al Dios de los vivos… seguir leyendo
El mundo necesita discípulos católicos contraculturales
¿Qué hay de ti y de mí? ¿Has muerto al pecado? ¿Vives para Dios? ¿Persigues la santidad? ¿Estás rezando íntimamente todos los días? ¿Proclamas el Evangelio? Estas son algunas de…
Impresionantes evidencias de la presencia de Dios en el vino y el pan
Desde hace muchos años han ocurrido manifestaciones de Dios en el momento de la eucaristía. Se han desencadenado una serie de fenómenos, en diversos países de todo el mundo que…


















