Fuimos creados para la eternidad; sin embargo, ante los placeres terrenales, olvidamos fácilmente que la verdadera vida se encuentra después de la muerte.

Redacción (03/08/2025 12:49, Gaudium Press) «Aspiren a las cosas celestiales, no a las terrenales», dice San Pablo (Col 3,2). De hecho, la liturgia de este 18.º Domingo del Tiempo Ordinario nos enseña a atesorar en el cielo, pues las riquezas de este mundo no valen nada comparadas con la felicidad eterna reservada a quienes «han alcanzado las cosas de arriba» (Col 3,1).
Una petición peculiar, reflejo de una mentalidad
«En aquel tiempo, alguien de la multitud le dijo a Jesús: ‘Maestro, dile a mi hermano que parta conmigo la herencia’» (Lc 12,13).
El Evangelio comienza con una escena peculiar. Nuestro Señor se dirigía a Jerusalén y alguien de la multitud le hace una petición. ¡Qué gracia poder hablar con el…
Autor: Saul Castilblanco Mosos
Los beneficios de la oración
“Más que nada, la oración te permite echar un vistazo a tu interior y alinearlo con el corazón de Dios. La oración no es un monólogo en el cual nos…
La cultura es el camino de la Nueva Evangelización
El objetivo del Papa San Juan Pablo II de involucrar a la cultura en la Nueva Evangelización fue la construcción de una civilización del amor como fuente de libertad y…
Informe anual Planned Parenthood USA 2020, indica que asesinó a 383.000 bebés en abortos
Lo llamemos como lo llamemos es un asesinato, un asesinato del que luego se aprovecha todo, sangre, vísceras etc. para diversas industrias. No, nos podemos quejar los humanos del siglo…



















