Fuimos creados para la eternidad; sin embargo, ante los placeres terrenales, olvidamos fácilmente que la verdadera vida se encuentra después de la muerte.

Redacción (03/08/2025 12:49, Gaudium Press) «Aspiren a las cosas celestiales, no a las terrenales», dice San Pablo (Col 3,2). De hecho, la liturgia de este 18.º Domingo del Tiempo Ordinario nos enseña a atesorar en el cielo, pues las riquezas de este mundo no valen nada comparadas con la felicidad eterna reservada a quienes «han alcanzado las cosas de arriba» (Col 3,1).
Una petición peculiar, reflejo de una mentalidad
«En aquel tiempo, alguien de la multitud le dijo a Jesús: ‘Maestro, dile a mi hermano que parta conmigo la herencia’» (Lc 12,13).
El Evangelio comienza con una escena peculiar. Nuestro Señor se dirigía a Jerusalén y alguien de la multitud le hace una petición. ¡Qué gracia poder hablar con el…
Autor: Saul Castilblanco Mosos
Las 35 apariciones de la Virgen María
Descubre aquí las apariciones y el mensaje de las 35 apariencias de la Virgen Maria mas conocidas, y que la Iglesia Católica reconoce, y también de otras reconocidas en diverso…
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcilla de Fátima fallecida en Lisboa con sólo diez años. Todos conocemos la …
La ciencia confirma el tipo de sangre que se encuentra en hostias investigadas en milagros eucarísticos
La ciencia lo confirma: se encuentra la misma sangre tipo AB en hostias investigadas en milagros eucarísticos acaecidos en diversos



















