Si alguien te dice que la Iglesia ignora a las mujeres, conviene sonreír con calma, cerrar por un instante los debates de redes, los congresos, las tertulias culturales y los editoriales, y abrir un Nuevo Testamento, porque allí se encuentra la ironía más deliciosa: mientras el mundo moderno discute quién debe mandar, quién debe tener voz y cómo se mide la igualdad, los momentos más decisivos de la salvación descansan en mujeres, y lo han hecho desde siempre, de manera silenciosa, poderosa y absolutamente determinante, mostrando que la verdadera historia no se escribe con titulares, hashtags ni discursos mediáticos, sino con corazones valientes, fe firme y entrega callada, mientras los críticos más ruidosos ni siquiera se dan cuenta de que la revolución que realmente cambió la humanidad ya ocurrió hace siglos y tiene nombre de mujer.
Autor: Matilde Latorre de Silva
Impresionantes evidencias de la presencia de Dios en el vino y el pan
Desde hace muchos años han ocurrido manifestaciones de Dios en el momento de la eucaristía. Se han desencadenado una serie de fenómenos, en diversos países de todo el mundo que…
Profecías de la Virgen que se están cumpliendo ahora
Hace siglos, Nuestra Señora del Buen Suceso reveló profecías sobre los siglos XIX y XX que hoy se están cumpliendo con asombrosa exactitud. Cuando se dice que el tiempo de…
7 pasos para una parroquia: de tener «consumidores de sacramentos» a multiplicar los discípulos
«Id y bautizad y haced discípulos», pedía Jesús. Las parroquias, bautizar, bautizan. Bautizan a cualquier bebé que les lleven. Pero ¿hacen discípulos? Un discípulo es alguien que tiene una relación…


















