Confieso una envidia sana, de esa que no nace del rencor sino del asombro. Una envidia que estos días me provoca el pueblo chileno tras la victoria de José Antonio Kast. No tanto por el resultado político —que puede gustar o no— sino por algo mucho más elemental y, paradójicamente, más escaso en nuestras democracias occidentales: la naturalidad con la que un líder público puede decir que cree en Dios sin pedir perdón por ello.
Autor: Matilde Latorre de Silva
Los 18 beneficios de asistir a la Santa Misa
La misa es el encuentro con Dios Nuestro Señor, pero no sólo con Él, también con nuestro interior, haciendo que mejoremos cada día más como personas. Este encuentro con Nuestro…
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…
¿Sabes lo que sucede durante la celebración de la misa?
Te presentamos una selección de videos y contenido para que puedas conocer qué pasa mientras asistimos a misa, las cosas que suceden y que no podemos ver con nuestros ojos, pero que no por… seguir leyendo



















