La defensa de lo sagrado exige firmeza. Pero también exige humildad. Y quizá esta segunda virtud sea hoy la más difícil de custodiar, precisamente cuando todos pretenden defender una causa indudablemente justa. Porque la defensa de la Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos —templo consagrado, lugar de culto, espacio reservado a Dios y a la oración de la Iglesia— no puede convertirse jamás en ocasión para el resentimiento, la descalificación personal o la división entre católicos. Tampoco entre católicos y los que desconocen la densidad y el valor de lo sagrado.
Autor: Mercedes Montoro Zulueta
Comulgar en la boca en época de pandemia
Te queremos compartir este artículo del Padre Ángel María Rojas, S.J. escrito en agosto del 2020, donde nos explica cómo comulgar en la boca, sobre todo, en estos tiempos de…
Milagros Eucarísticos de los últimos años
Probar la existencia de un milagro como tal puede ser una ardua labor que ha asumido la ciencia a fin de darnos respuestas. Uno de los milagros eucarísticos que más evidenciamos…..
Descúbre las apariciones de la Virgen de Medjugorje: Te llevamos hasta ella
La Santísima Virgen María es la persona más importante de toda la creación, y es hora de que reconozcamos su amor. Las apariciones de la Virgen de Medjugorje han sido atacadas durante muchos años por aquellos que se niegan a creer en Ella…seguir leyendo


















