“Todos los hombres desean por naturaleza saber”, recuerda Ignacio M. Azcoaga Bengoechea citando a Aristóteles al explicar qué le llevó a dedicar años a estudiar el origen del universo. En su último libro, este pensador laico dialoga con las cosmogonías presocráticas y con los astrofísicos modernos, lee el Big Bang a la luz del “Fiat lux” y se adentra en la fina discusión entre santo Tomás de Aquino y san Buenaventura sobre la eternidad de la creación. Frente al tópico de que “la ciencia ha sustituido a Dios”, reivindica la justa autonomía de las realidades terrenas, la autoridad del Magisterio y la fuerza de una fe que da más certeza que la razón y sin la cual, como enseña Gaudium et spes, “la criatura sin el Creador se esfuma”.
Autor: Luis Javier Moxó Soto
Las 35 apariciones de la Virgen María
Descubre aquí las apariciones y el mensaje de las 35 apariciones de la Virgen María más conocidas que la Iglesia Católica reconoce, y también de otras reconocidas en diferente grado…
El cielo es la Plenitud de la comunión con Dios
Aprendamos un poco más sobre la comunión con Dios y cómo nos ayuda a mejorar nuestra vida y, al mismo tiempo, ayuda a mejorar la vida de los demás, porque…
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…



















