El Jubileo 2025, con su correspondiente indulgencia plenaria, nos recuerda, creo, nuestra condición de pecadores y que, ante esta miseria de nuestra naturaleza que nos inclina a pecar de modo irremisible, tenemos que ser miseri-cordiados por Dios; es decir, dejar que nuestra miseria sea envuelta por la cordura divina (cor, cordis, en latín, significa «corazón»), por su miseri-cordia.
Autor: Miguel Ángel Irigaray Soto
8 Claves para activar y acercar más fieles a nuestra parroquia
Ahora es cuando se necesita recuperar la vida Espiritual y la Fe, que nos llevará a la felicidad y tranquilidad anhelada. En este artículo te daremos algunas ideas…seguir leyendo
Adoración Perpetua: Qué es y por qué cambiará tu vida
La adoración perpetua o eucarística es un método de oración personal profunda que durante siglos muchos santos han recomendado practicar. Sigue leyendo este artículo para que conozcas más detalles que…
5 maneras de oír lo que Dios te está diciendo
Dios siempre nos habla en diferentes momentos y de diferentes maneras. Esa es la premisa básica del libro Discernimiento del difunto Henri Nouwen, sacerdote católico romano, autor de 39 libros y…



















