Harold Figueras y Mariela Villanueva. Crédito: Cortesía.
El 7 de abril de 2009, Mariela Villanueva aterrizó en Venezuela convencida de que iba a poner fin a su matrimonio. Habían pasado cinco años desde que su esposo, Harold Figueras, se marchó de Perú y reconstruyó su vida en otro país. Ella llevaba consigo el dolor de una separación prolongada y la decisión de firmar el divorcio. Él, una lista escrita con todos los reclamos que pensaba lanzar en cuanto la viera.
Nada ocurrió como ambos habían imaginado.
Se citaron un miércoles a las 3:00 de la tarde, la Hora de la Misericordia, en el mismo lugar donde habían sido novios años atrás. Cuando Mariela apareció, Harold buscó desesperadamente la hoja con sus quejas. Ésta había desaparecido.
“Yo estaba esperando una guerra. Ella abrió los brazos para abrazarme y entendí que el único que quería pelear era…
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