El Domingo de Ramos abrimos la Semana Santa con una aparente contradicción: aclamamos a Jesús como Rey al entrar en Jerusalén y, pocos días después, lo veremos traicionado, humillado y clavado en la cruz (cf. Mt 21,1‑11; Mt 26–27). En esa entrada humilde, sobre un borrico, ya se revela su estilo: no viene a imponerse con fuerza, sino a entregarse por amor, llevando hasta el extremo la obediencia al Padre y la misericordia hacia nosotros (cf. Flp 2,6‑11).
Autor: Luis Javier Moxó Soto
Las 35 apariciones de la Virgen María
Descubre aquí las apariciones y el mensaje de las 35 apariencias de la Virgen Maria mas conocidas, y que la Iglesia Católica reconoce, y también de otras reconocidas en diverso…
Mitos sobre el yoga, el budismo y otras prácticas espiritistas que te alejan de Dios
El padre Luzón advierte sobre los posibles peligros y consecuencias de involucrarse en estas prácticas desde una perspectiva cristiana. ¡Continúa leyendo y no te pierdas los detalles sobre los mitos…
Impresionantes evidencias de la presencia de Dios en el vino y el pan
Desde hace muchos años han ocurrido manifestaciones de Dios en el momento de la eucaristía. Se han desencadenado una serie de fenómenos, en diversos países de todo el mundo que…



















