(ZENIT Noticias / Santa Cruz de Tenerife, 31.10.2025).- Bajo la bóveda de un edificio de principios del siglo XX, antaño envuelto en el secretismo, el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, cortó la cinta inaugural de la antigua sede de la Logia Masónica Azaña en Santa Cruz de Tenerife. La restauración, financiada íntegramente por el Gobierno español con un coste de tres millones de euros, ha transformado un símbolo decadente de una hermandad prohibida en un sitio de patrimonio público, destinado ahora a convertirse en Museo de la Masonería.
Lo que podría haber sido un acto puramente cultural ha reavivado una de las tensiones más antiguas y persistentes de la vida pública española: la incómoda intersección entre historia nacional, religión y política laica.

El ministro Torres celebró el proyecto como un acto de justicia…
Autor: Redacción Zenit
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