El padre Gilles Rousselet nació en Estados Unidos, aunque reside en Francia desde muy pequeño, y, cada viernes, desde hace dos años, acompañado de unos pocos feligreses, organiza viajes semanales en su autocaravana a lo largo del territorio de su extensa parroquia rural de Saint Jean en Lomousin, en la diócesis de Limoges (centro de Francia).
Su misión no es otra que poder afianzar el vínculo entre la Iglesia y una población envejecida y especialmente alejada. Una respuesta al llamado del Papa Francisco de ir a las periferias. El portal LaVie cuenta la interesante historia de este cura «campista».
«La bestia» de los años 90
Nadie recuerda la última vez que sonaron las campanas en Bosmoreau les Mines. En este pequeño pueblo del oeste de Creuse (Francia), la fachada de piedra de la iglesia Décollation de Saint Jean Baptiste está decorada con unas curiosas plantas…
Autor: Jesús M.C.
La Iglesia al fin de los tiempos
Artículo realizado por el Padre Emmanuel André X. El Advenimiento del Juez Supremo Vano es intentar precisar la hora en que tendrá lugar el segundo advenimiento de Nuestro Señor,siendo como es…
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…
8 razones que explican por qué muchos católicos ni evangelizan ni se lo han planteado ni plantearán
Dwight Longenecker es un conocido sacerdote católico con amplia experiencia. Converso al catolicismo su camino hacia la Iglesia fue paulatino pues pasó de pastor fundamentalista protestante a evangélico de tipo carismático, luego…



















