El mal llamado «funeral de Estado» en Valencia por las víctimas de la dana nos ha dejado imágenes vergonzosas. Una clase política que ya no sabe rezar aparentando solemnidad entre discursos vacíos y silencios burocráticos. Una catequesis laica que nos ha recordado que donde no está Dios no hay esperanza. Solo la nada. No hay sentido. No hay consuelo. Digo que a estas cosas no hay que llamarlas «funeral» porque son más bien un «recuerdo», un juntarse porque creemos que hay que hacerlo aunque ya no creemos en nada trascendente. Un funeral es para rezar y dar esperanza no para quitarla.
Autor: Francisco Javier Bronchalo
Adoración Perpetua: Qué es y por qué cambiará tu vida
La adoración perpetua o eucarística es un método de oración personal profunda que durante siglos muchos santos han recomendado practicar. Sigue leyendo este artículo para que conozcas más detalles que…
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…
¿Cómo ayudar a las Almas de tu familia en el Purgatorio a llegar al Cielo?
“No basta ser santo ante los hombres, sino que hay que serlo delante de Dios. ¡Recen por mí!”. Palabras impactantes del Monseñor Marengo, Obispo de Carrara, a una religiosa de María Auxiliadora…



















