El culto a Dios y a los santos
En la cuestión siguiente, santo Tomás trata de la oración de los santos que están en el cielo. En cada uno de sus tres artículos se ocupa de si a los santos les llegan las oraciones que les dirigimos, si hay que pedirles que rueguen a Dios por nosotros, y si son siempre atendidas sus oraciones por Dios.
Las tres preguntas suponen su veneración o reverencia, pero no adoración. Se entiende por adoración, el acto interno de reconocimiento de la excelencia infinita y de la soberanía de Dios. Supone también el acto externo de manifestar y «testimoniar reverencia a Dios»[1].
Es innegable que «a Dios se le debe reverencia por su excelencia, pero ésta se encuentra comunicada en algunas criaturas, pero no en condiciones de igualdad, sino de participación. Es distinta, por lo tanto, la veneración a Dios, que es culto de latría, y la…
Autor: Eudaldo Forment
Consejos para una llevar una vida Cristiana
Llevar una vida Cristiana que agrade a Nuestro Creador y a Nuestra Madre, no es difícil, y menos aburrida, como muchos pueden creer. Sin embargo, necesita dedicación. No basta con…
7 pasos para una parroquia: de tener «consumidores de sacramentos» a multiplicar los discípulos
«Id y bautizad y haced discípulos», pedía Jesús. Las parroquias, bautizar, bautizan. Bautizan a cualquier bebé que les lleven. Pero ¿hacen discípulos? Un discípulo es alguien que tiene una relación…
No celebres Halloween, sino quieres rendir a Satán sin saberlo.
Los orígenes de Halloween se remontan a los ritos que se hacían los sacerdotes druidas celtas para ofrecer al dios de los muertos. En ellos sacrificaban a personas. Y nosotros los cristianos a quien servimos, celebramos, adoramos y amamos, es al Dios de los vivos… seguir leyendo


















