A la iniciativa de San Odilón (s. X-XI), abad de Cluny, se debe la conmemoración de todos los fieles difuntos el día 2 de noviembre. Esta práctica fue introducida primeramente en Cluny y adoptada después en la Iglesia universal. En tiempos más cercanos, en concreto el 10 de agosto de 1915, el papa Benedicto XV promulgó una constitución apostólica en la que autorizaba a todo sacerdote a celebrar tres misas el 2 de noviembre. Pesaba sobre el ánimo del pontífice el drama de la I Guerra Mundial, cuando vemos casi ante nuestros ojos a tantos hombres, en la flor de la vida, morir prematuramente en la batalla.
Esta celebración religiosa, así como la visita a los cementerios, nos lleva a pensar no solo en los muertos, a quienes queremos acompañar con nuestra intercesión y recuerdo, sino en la misma realidad de la muerte, que es una sombra que se proyecta sobre cada uno…
Autor: Guillermo Juan Morado
Informe anual Planned Parenthood USA 2020, indica que asesinó a 383.000 bebés en abortos
Lo llamemos como lo llamemos es un asesinato, un asesinato del que luego se aprovecha todo, sangre, vísceras etc. para diversas industrias. No, nos podemos quejar los humanos del siglo…
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…



















