La iniciativa partió de la Izquierda Insumisa de Melenchon y rápidamente fue apoyada por Macron y su partido que, en teoría, ocupa el centro del escenario político francés. Finalmente se adhirió todo el grupo lepenista con excepciones. Fueron la gran mayoría de diputados los que aprobaron que el aborto fuera un derecho constitucional, algo único en el mundo. La única excepción fueron partidos menores, como el de Zemmour y su partido Reconquista o diputados de Los Republicanos.
Es evidente lo que reúne a las principales fuerzas francesas: la muerte al ser humano engendrado para que la mujer no tenga por qué asumir la maternidad que no desea. Y esta es una palabra clave, el deseo.
La misma palabra que vuelve a aparecer en la raíz de la cuestión del aborto, porque éste, en su génesis y desarrollo, no tiene otra razón de ser que el deseo de mantener relaciones…
Autor: Josep Miró i Ardèvol
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…
5 maneras de oír lo que Dios te está diciendo
Dios siempre nos habla en diferentes momentos y de diferentes maneras. Esa es la premisa básica del libro Discernimiento del difunto Henri Nouwen, sacerdote católico romano, autor de 39 libros y…
Consejos para una llevar una vida Cristiana
Llevar una vida Cristiana que agrade a Nuestro Creador y a Nuestra Madre, no es difícil, y menos aburrida, como muchos pueden creer. Sin embargo, necesita dedicación. No basta con…



















