Hay momentos en la vida que nos dejan sin aire. No hablo de un mal día, sino de esas grietas profundas que nos obligan a mirar dentro de nosotros mismos: un duelo que no cede, la ansiedad que nos atenaza, la pérdida que parece demasiado grande para soportar. En esos instantes, la fe no aparece como una solución mágica, pero sí como un refugio donde sostenerse mientras buscamos ayuda.
Autor: Matilde Latorre de Silva
Ex ateos que comprobaron que Dios, tiene un plan perfecto para cada uno de nosotros
Muchas veces Dios espera y actúa sobre nosotros a través de terceras personas o sucesos que pueden parecer muy sencillos y no llaman nuestra atención. Y en realidad, su plan…
8 Claves para activar y acercar más fieles a nuestra parroquia
Ahora es cuando se necesita recuperar la vida Espiritual y la Fe, que nos llevará a la felicidad y tranquilidad anhelada. En este artículo te daremos algunas ideas…seguir leyendo
Cómo afirmar la veracidad de los evangelios
Hay una técnica muy utilizada por los detectives para encontrar información que les ayude a armar el cuadro completo de una escena, es el Soporte Involuntario entre Testigos. Esta técnica…


















