Visitamos en la catedral de Valladolid la exposición recién inaugurada que junta (que confronta, para ilustrar su íntima unidad) una selección de las obras de los imagineros Gregorio Fernández y Juan Martínez Montañés, cúspides respectivas de las escuelas castellana y sevillana. Se trata de una exposición de una belleza abrasadora, que conmueve y a la vez sobrecoge; y que vuelve a demostrarnos que la nota distintiva del carácter español es la gravedad, una ‘gravitas‘ sedienta de luz, victoriosa de las tinieblas, que adquiere su expresión más cuajada en el arte barroco.
Así queda nítidamente reflejado en esta exposición prodigiosa de Fernández y Montañés, que nos permite entender las diferencias notorias y la íntima unidad de dos artistas de estilos diversos que se complementan y enriquecen mutuamente. Fernández y Montañés tal vez nunca llegaran a conocerse;…
Autor: Juan Manuel de Prada
5 maneras de oír lo que Dios te está diciendo
Dios siempre nos habla en diferentes momentos y de diferentes maneras. Esa es la premisa básica del libro Discernimiento del difunto Henri Nouwen, sacerdote católico romano, autor de 39 libros y…
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcita de Fátima fallecida en Lisboa con solo diez años. Todos conocemos la…
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…



















