No dar a nadie por perdido. Quizá es una de las principales lecciones que Miguel Ángel Sanchíz, ordenado sacerdote en 2021 a los 28 años, aprendió tras los años que definió como “un infierno” para él y su familia.
La marihuana, la fiesta incesante y una actitud rebelde le engancharon y alejaron de Dios muchos años. Unas catequesis neocatecumenales y una oración especial en Viernes Santo reorientaron su vida.
Acompañado por María en una infancia feliz
Miguel Ángel Sanchíz contó su historia en la web de la diócesis de Cartagena. Nació en una familia católica de Villena (Alicante). Junto a sus siete hermanos, tuvo una infancia que recuerda “buena y feliz, pero en constante rebeldía”.
Sus padres, Miguel y Dora, se preocuparon de que fuese educado en un colegio cristiano, el salesiano María Auxiliadora. Sanchíz recuerda de aquella etapa que la Virgen…
Autor: José María Carrera
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