En un siglo XXI definido por la inmediatez digital, la fragmentación de la atención y una profunda orfandad espiritual, el ser humano parece haber olvidado el lenguaje del silencio. Vivimos en una sociedad que, como bien señala Benedicto XVI, ha ganado en técnica pero ha perdido en sentido, sumida en una ansiedad que nos desconecta de nuestra propia historia. Sin embargo, en los márgenes de este ruido incesante, los muros de piedra de los antiguos monasterios siguen custodiando un secreto milenario que hoy, más que nunca, reclama nuestra atención.
Autor: Luis Javier Moxó Soto
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…
Milagros Eucarísticos de los últimos años
Probar la existencia de un milagro como tal puede ser una ardua labor que ha asumido la ciencia a fin de darnos respuestas. Uno de los milagros eucarísticos que más evidenciamos…..
Comulgar en la boca en época de pandemia
Te queremos compartir este artículo del Padre Ángel María Rojas, S.J. escrito en agosto del 2020, donde nos explica cómo comulgar en la boca, sobre todo, en estos tiempos de…



















