Ayer analizábamos un texto de José Pedro Manglano que, envuelto en lenguaje piadoso y emotivo, deslizaba una idea inquietante: un Cristo ofrecido, disponible, sin derechos, casi suplicante ante el hombre. Hoy toca dar un paso más y mirar el problema de fondo. Porque Manglano no es una anomalía. Es un síntoma.
El problema no es Hakuna. El problema es el tipo de joven católico que Hakuna produce, celebra y confirma.
Un joven que ha interiorizado —sin que nadie se lo haya explicado así, pero con total claridad práctica— que en el cristianismo contemporáneo es Cristo quien debe adaptarse al hombre, y no el hombre quien debe convertirse y seguir a Cristo.
El giro silencioso
En el Evangelio, el esquema es siempre el mismo: «Ven y sígueme». Cristo llama, el hombre deja. Redes, barca, mesa de impuestos, seguridad, reputación. Todo.
En el cristianismo emocional de hoy, el…
Autor: Carlos Balén
La ciencia confirma el tipo de sangre que se encuentra en hostias investigadas en milagros eucarísticos
La ciencia lo confirma: se encuentra la misma sangre tipo AB en hostias investigadas en milagros eucarísticos acaecidos en diversos
Las 35 apariciones de la Virgen María
Descubre aquí las apariciones y el mensaje de las 35 apariciones de la Virgen María más conocidas que la Iglesia Católica reconoce, y también de otras reconocidas en diferente grado…
5 maneras de oír lo que Dios te está diciendo
Dios siempre nos habla en diferentes momentos y de diferentes maneras. Esa es la premisa básica del libro Discernimiento del difunto Henri Nouwen, sacerdote católico romano, autor de 39 libros y…



















