El Espíritu hace posible que el hombre pueda poseer una tierra, hable una misma lengua, tenga un mismo corazón y viva en comunión con el prójimo, con su semejante.
En este sentido, Dios en el origen crea al hombre en comunión perfecta con Él y con los demás. Yahvé concede al hombre una tierra nueva en la que poder habitar. Esta tierra construida por manos humanas con elementos de la propia tierra: la piedra y la argamasa, es el lugar donde el hombre puede, hablando una sola lengua, entrar en comunicación con lo que le rodea. Pero el hombre que está herido por el pecado quiere establecer un nuevo modo en el que habitar en esa tierra. Produce ladrillo y alquitrán que le van a llevar de nuevo al pecado y la esclavitud. La piedra le permitía vivir en libertad con el otro. El ladrillo y el alquitrán, que desprende un fuerte olor, no le permiten una vida en sintonía con el…
Autor: Un camino de fe
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcita de Fátima fallecida en Lisboa con solo diez años. Todos conocemos la…
No celebres Halloween, sino quieres rendir a Satán sin saberlo.
Holywins, es la alternativa al culto a los demonios que celebramos cada primero de noviembre Tal vez muchos de nosotros hemos celebrado Halloween cuando éramos niños, porque nos parecía divertido…
Impresionantes evidencias de la presencia de Dios en el vino y el pan
Desde hace muchos años han ocurrido manifestaciones de Dios en el momento de la eucaristía. Se han desencadenado una serie de fenómenos, en diversos países de todo el mundo que…


















