El Espíritu hace posible que el hombre pueda poseer una tierra, hable una misma lengua, tenga un mismo corazón y viva en comunión con el prójimo, con su semejante.
En este sentido, Dios en el origen crea al hombre en comunión perfecta con Él y con los demás. Yahvé concede al hombre una tierra nueva en la que poder habitar. Esta tierra construida por manos humanas con elementos de la propia tierra: la piedra y la argamasa, es el lugar donde el hombre puede, hablando una sola lengua, entrar en comunicación con lo que le rodea. Pero el hombre que está herido por el pecado quiere establecer un nuevo modo en el que habitar en esa tierra. Produce ladrillo y alquitrán que le van a llevar de nuevo al pecado y la esclavitud. La piedra le permitía vivir en libertad con el otro. El ladrillo y el alquitrán, que desprende un fuerte olor, no le permiten una vida en sintonía con el…
Autor: Un camino de fe
Comulgar en la boca en época de pandemia
Te queremos compartir este artículo del Padre Ángel María Rojas, S.J. escrito en agosto del 2020, donde nos explica cómo comulgar en la boca, sobre todo, en estos tiempos de…
7 pasos para una parroquia: de tener «consumidores de sacramentos» a multiplicar los discípulos
«Id y bautizad y haced discípulos», pedía Jesús. Las parroquias, bautizar, bautizan. Bautizan a cualquier bebé que les lleven. Pero ¿hacen discípulos? Un discípulo es alguien que tiene una relación…
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…

















