Corinto era, en tiempos de San Pablo, algo así como Las Vegas hoy en día: la ciudad del pecado pero, especialmente, la ciudad del pecado contra la pureza.
Por eso San Pablo predicó tanto y tan fuerte allí contra el pecado de la lujuria; porque el predicador sagrado debe predicar toda la doctrina católica y no esconder algunas por ser políticamente incorrectas.
Hoy, en la primera lectura, leemos cómo Abraham le ruega a Dios que, por el pecado de Sodoma y Gomorra, al menos deje libres a los pocos justos que allí habían, aún si fueran apenas 10.
Autor: Javier Olivera Ravasi
El mundo necesita discípulos católicos contraculturales
¿Qué hay de ti y de mí? ¿Has muerto al pecado? ¿Vives para Dios? ¿Persigues la santidad? ¿Estás rezando íntimamente todos los días? ¿Proclamas el Evangelio? Estas son algunas de…
Las profecías de León XIII y su exhortación a rezar el rosario
El Papa León XIII escribió en muchas de sus encíclicas, entre ellas una que cumplió 130 años el pasado 22 de septiembre, Octobri mense, la importancia de rezar el Santo Rosario…
Existencia de DIOS: 16 Pruebas irrefutables (e innegables)
Recopilación de 16 pruebas empíricas y científicas de la existencia de Dios. ¿Existe Dios? ó ¿Todo ha sido creado por casualidad? La existencia de un Creador es una cuestión que…



















