El gran mal de la Iglesia de nuestro tiempo es una especie de locura suicida, que ha destruido en décadas lo que se tardó milenios en construir en el Occidente cristiano.
Movidos por esa locura, gran cantidad de católicos, especialmente clérigos y prelados, se afanan en trabajar y luchar por todo lo que es innecesario, irrelevante o incluso pernicioso para la Iglesia y para la fe. Desde la democracia hasta la ecología y del feminismo al marxismo, pasando por eutanasias, nacionalismos, indigenismos, sinodalidades, innumerables documentos que nadie lee y las más cansadas y disparatadas herejías refutadas hace siglos.
Al mismo tiempo, se sienten incómodos ante lo que huela a católico y rehúyen como el diablo la misión propia y particular de la Iglesia, encomendada por el mismo Cristo resucitado: id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del…
Autor: Bruno Moreno
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