El Domingo de Ramos la multitud aclama a Cristo, quien entra, montado en un borrico, triunfante a la ciudad. Unos días más tarde, el viernes de la Pasión, esa misma multitud torna las alabanzas en condenas.
¡Ah, cómo nos escandaliza la traición de la turba, que tan pronto vitorea como acusa! Sin embargo, nosotros, que decimos amar y reconocer a Jesucristo como nuestro Dios y Señor, no somos muy diferentes a la multitud que, mientras celebra al Cristo que multiplica los panes, al que cura y reconforta, se escandaliza ante el sufrimiento, la humillación y la ignominia de la cruz. No aceptamos que el Cristo de los milagros sea también el Cristo crucificado. Queremos conciliar a Cristo con el mundo en un falso cristianismo que, en lugar de abrazar la cruz, sigue los preceptos mundanos.
Por ello, promovemos una religión en la cual cabemos todos con nuestras “respetables…
Autor: Angélica Barragán
La ciencia confirma el tipo de sangre que se encuentra en hostias investigadas en milagros eucarísticos
La ciencia lo confirma: se encuentra la misma sangre tipo AB en hostias investigadas en milagros eucarísticos acaecidos en diversos
Impresionantes evidencias de la presencia de Dios en el vino y el pan
Desde hace muchos años han ocurrido manifestaciones de Dios en el momento de la eucaristía. Se han desencadenado una serie de fenómenos, en diversos países de todo el mundo que…
Ex ateos que comprobaron que Dios, tiene un plan perfecto para cada uno de nosotros
Muchas veces Dios espera y actúa sobre nosotros a través de terceras personas o sucesos que pueden parecer muy sencillos y no llaman nuestra atención. Y en realidad, su plan…



















