En el corazón del cristianismo late una frase que Cristo pronunció en el Cenáculo y que la Iglesia repite cada día en el altar: «Esto es mi cuerpo, que será entregado por vosotros». Con esas palabras, el Hijo de Dios se convierte en Víctima voluntaria, se ofrece al Padre y, al hacerlo, rompe para siempre el poder de la muerte. Su cuerpo entregado y su sangre derramada no son tomados por la fuerza: son donados por amor. Y ese don, repetido sacramentalmente en la Misa, es la fuente de toda gracia, de toda salvación, de toda vida verdadera.
En las clínicas abortivas de todo el mundo resuena, casi como un eco infernal, la misma fórmula, pero invertida: «Es mi cuerpo». El lema del movimiento abortista global no es una casualidad ni una simple coincidencia verbal. Es una parodia deliberada, una contra-consagración. Donde Cristo dice «esto es mi cuerpo entregado por…
Autor: INFOVATICANA
Comulgar en la boca en época de pandemia
Te queremos compartir este artículo del Padre Ángel María Rojas, S.J. escrito en agosto del 2020, donde nos explica cómo comulgar en la boca, sobre todo, en estos tiempos de…
Hábitos del Padre Pío que todos los católicos podemos practicar
San Pío de Pietrelcina, más conocido como el Padre Pío, nos deja unos hábitos espirituales que debemos conocer para vivir una vida más cercana a Dios. Continúa leyendo este artículo…
¿Cómo ayudar a las Almas de tu familia en el Purgatorio a llegar al Cielo?
“No basta ser santo ante los hombres, sino que hay que serlo delante de Dios. ¡Recen por mí!”. Palabras impactantes del Monseñor Marengo, Obispo de Carrara, a una religiosa de María Auxiliadora…


















