En el corazón del cristianismo late una frase que Cristo pronunció en el Cenáculo y que la Iglesia repite cada día en el altar: «Esto es mi cuerpo, que será entregado por vosotros». Con esas palabras, el Hijo de Dios se convierte en Víctima voluntaria, se ofrece al Padre y, al hacerlo, rompe para siempre el poder de la muerte. Su cuerpo entregado y su sangre derramada no son tomados por la fuerza: son donados por amor. Y ese don, repetido sacramentalmente en la Misa, es la fuente de toda gracia, de toda salvación, de toda vida verdadera.
En las clínicas abortivas de todo el mundo resuena, casi como un eco infernal, la misma fórmula, pero invertida: «Es mi cuerpo». El lema del movimiento abortista global no es una casualidad ni una simple coincidencia verbal. Es una parodia deliberada, una contra-consagración. Donde Cristo dice «esto es mi cuerpo entregado por…
Autor: INFOVATICANA
Hábitos del Padre Pío que todos los católicos podemos practicar
San Pío de Pietrelcina, más conocido como el Padre Pío, nos deja unos hábitos espirituales que debemos conocer para vivir una vida más cercana a Dios. Continúa leyendo este artículo…
Cómo afirmar la veracidad de los evangelios
Hay una técnica muy utilizada por los detectives para encontrar información que les ayude a armar el cuadro completo de una escena, es el Soporte Involuntario entre Testigos. Esta técnica…
Adoración Perpetua: Qué es y por qué cambiará tu vida
La adoración perpetua o eucarística es un método de oración personal profunda que durante siglos muchos santos han recomendado practicar. Sigue leyendo este artículo para que conozcas más detalles que…



















