Siempre hallamos en el hombre, desde la noche de los tiempos, la tentación de salirse de la casilla de su naturaleza. Hay en el ser humano una nostalgia de divinidad, propia de quien ha sido creado «a imagen y semejanza de Dios», que cuando enferma acaba creando monstruos; y por el camino el hombre acaba convirtiéndose a sí mismo en un monstruo maligno, a veces patético, atrapado en sus desvaríos y limitaciones.
Autor: Juan Manuel de Prada
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