Nos quejamos de la monotonía con una disciplina casi monástica. La vida es repetitiva, previsible, plana. “Necesito un cambio”, decimos con convicción. Y, sin embargo, cuando el cambio aparece —en forma de mudanza, giro profesional, ruptura de etapa o simple sacudida interior— activamos un mecanismo de defensa sorprendentemente sofisticado para conservar exactamente aquello que ayer nos pesaba. Queremos novedad, pero sin sobresaltos. Transformación, pero sin desorden. Renovación, siempre que no implique mover los muebles del alma.
Autor: Matilde Latorre de Silva
Las profecías de León XIII y su exhortación a rezar el rosario
El Papa León XIII escribió en muchas de sus encíclicas, entre ellas una que cumplió 130 años el pasado 22 de septiembre, Octobri mense, la importancia de rezar el Santo Rosario…
Comulgar en la boca en época de pandemia
Te queremos compartir este artículo del Padre Ángel María Rojas, S.J. escrito en agosto del 2020, donde nos explica cómo comulgar en la boca, sobre todo, en estos tiempos de…
Existencia de DIOS: 16 Pruebas irrefutables (e innegables)
Recopilación de 16 pruebas empíricas y científicas de la existencia de Dios. ¿Existe Dios? ¿todo ha sido creado por casualidad? La existencia de un Creador es un tema del que…



















