La gente que conoce al padre Kevin Reilly cree que, en realidad, es un exmilitar que perteneció a la base de submarinos de la Marina que hay a pocos kilómetros de la iglesia de San Patricio, en Mystic, Connecticut (EE.UU), donde es su actual párroco.
Alto y musculoso, su figura es imponente y los feligreses dicen que su voz de barítono resuena desde el atril durante las misas. El padre Reilly, de 55 años, lleva 15 en St. Patrick’s pero llegó a la fe después de seguir una vida totalmente opuesta a la Iglesia: fue portero y camarero de discoteca en Washington, DC y en San Francisco. National Catholic Register acaba de contar su historia.
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Autor: ReL
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