Mientras algunos gastan lo que tienen y lo que no tienen en el cuidado de su cuerpo, otros se descuidan tanto, por dentro y por fuera, que incluso dejan de parecer humanos.
Foto: Freepik
Redacción (11/11/2025 09:36, Gaudium Press) El autocuidado queda en una región limítrofe. Algunos se dedican a él por encima de todo, mientras que otros, por diversas razones, descuidan su cuerpo, su mente y, sobre todo, su alma.
Hay quienes creen que todo cuidado del cuerpo ofende a Dios, confundiendo la modestia con la negligencia y, de esta manera, desobedeciendo el importante precepto de «amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo».
Con estas palabras, Nuestro Señor dejó claro que el amor a Dios es lo primero, y luego el amor a uno mismo, sirviendo como parámetro para el amor que debemos tener a los demás.
Cada época tiene su belleza
Quererse a uno mismo implica…
Autor: Saul Castilblanco Mosos
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcita de Fátima fallecida en Lisboa con solo diez años. Todos conocemos la…
La cultura es el camino de la Nueva Evangelización
El objetivo del Papa San Juan Pablo II de involucrar a la cultura en la Nueva Evangelización fue la construcción de una civilización del amor como fuente de libertad y…



















