Un hombre pide a Jesús que intervenga en un conflicto de herencia, pero el Señor va hasta la raíz de la disputa: «La vida no depende de los bienes que se poseen» (Lc 12, 15). La parábola del rico insensato no habla contra la previsión responsable, sino contra la avaricia que encierra el corazón, convierte los frutos en propiedad absoluta y pretende aplazar la pregunta por Dios, el prójimo y la muerte.
Autor: Luis Javier Moxó Soto
¿Cómo ayudar a las Almas de tu familia en el Purgatorio a llegar al Cielo?
“No basta ser santo ante los hombres, sino que hay que serlo delante de Dios. ¡Recen por mí!”. Palabras impactantes del Monseñor Marengo, Obispo de Carrara, a una religiosa de María Auxiliadora…
Milagros Eucarísticos de los últimos años
Probar la existencia de un milagro como tal puede ser una ardua labor que ha asumido la ciencia a fin de darnos respuestas. Uno de los milagros eucarísticos que más evidenciamos…..
La Iglesia al fin de los tiempos
Artículo realizado por el Padre Emmanuel André X. El Advenimiento del Juez Supremo Vano es intentar precisar la hora en que tendrá lugar el segundo advenimiento de Nuestro Señor,siendo como es…



















