Hay agendas que se llenan solas: fin de curso, notas, festivales, reuniones, maletas, carreteras, reservas, planes. Cuando llega el verano, la familia suele vivir una pequeña liberación: ya no hay deberes, ni madrugones, ni tanta prisa. Pero, si uno mira despacio ese nuevo calendario, descubre un riesgo silencioso: la fe queda apuntada en un margen, como algo que “ya retomaremos en septiembre”. Misa cuando se pueda, oración cuando haya hueco, catequesis “ya veremos”, Dios relegado a algún momento suelto de campamento o de fiesta patronal.
Autor: Luis Javier Moxó Soto
La ciencia confirma el tipo de sangre que se encuentra en hostias investigadas en milagros eucarísticos
La ciencia lo confirma: se encuentra la misma sangre tipo AB en hostias investigadas en milagros eucarísticos acaecidos en diversos
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…
Comulgar en la boca en época de pandemia
Te queremos compartir este artículo del Padre Ángel María Rojas, S.J. escrito en agosto del 2020, donde nos explica cómo comulgar en la boca, sobre todo, en estos tiempos de…


















