El mal avanza rápidamente porque le permitimos ocupar los espacios que deberían estar protegidos por el orden, la ley y la justicia.

Redacción (02/08/2026 12:05, Gaudium Press) Hasta hace unos años, el barrio donde se ubica la parroquia de la ciudad donde vivo era un remanso de paz; un lugar tranquilo, habitado por familias tradicionales y ancianos, conocido por su serenidad, la cordialidad entre vecinos y por ser un referente de buena vida en la ciudad.
Hoy, este panorama ha cambiado por completo. Lo que vemos es un territorio invadido por la desolación, donde los residentes de toda la vida se ven obligados a abandonar los hogares de sus vidas, dejando atrás recuerdos y raíces ante el insoportable avance de la delincuencia y el deterioro social.
Las casas abandonadas son invadidas, saqueadas y, a menudo, incendiadas por delincuentes. Lo que antes era un oasis de tranquilidad…
Autor: Saul Castilblanco Mosos
Comulgar en la boca en época de pandemia
Te queremos compartir este artículo del Padre Ángel María Rojas, S.J. escrito en agosto del 2020, donde nos explica cómo comulgar en la boca, sobre todo, en estos tiempos de…
La cultura es el camino de la Nueva Evangelización
El objetivo del Papa San Juan Pablo II de involucrar a la cultura en la Nueva Evangelización fue la construcción de una civilización del amor como fuente de libertad y…
Impresionantes evidencias de la presencia de Dios en el vino y el pan
Desde hace muchos años han ocurrido manifestaciones de Dios en el momento de la eucaristía. Se han desencadenado una serie de fenómenos, en diversos países de todo el mundo que…



















