Por Mons. Charles Fink
Cuando al novelista estadounidense Walker Percy un entrevistador le preguntó por qué se había hecho católico, respondió célebremente: “¿Qué otra cosa hay?”. Era demasiado inteligente y analítico para ser meramente irónico. Sabía que otras religiones y filosofías, aunque pudieran contener elementos de verdad y sabiduría, no podían saciar la sed humana de una visión íntegra que abarque todas las exigencias y vaivenes de la existencia mortal, y que con frecuencia albergan errores y semillas de comportamientos aberrantes. Por no mencionar que algunas son, por naturaleza, virulentamente anticatólicas.
En su último libro, Modern Monsters: Political Ideologues and Their War against the Catholic Church, George Marlin arroja una luz intensa sobre los rincones oscuros del anticatolicismo que han caracterizado el pensamiento de cinco siglos de…
Autor: INFOVATICANA
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…
8 razones que explican por qué muchos católicos ni evangelizan ni se lo han planteado ni plantearán
Dwight Longenecker es un conocido sacerdote católico con amplia experiencia. Converso al catolicismo su camino hacia la Iglesia fue paulatino pues pasó de pastor fundamentalista protestante a evangélico de tipo carismático, luego…
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo adopta muchas formas y nos conduce sutilmente hacia la ruina espiritual. Descubre en este artículo los 12 pasos que nos esclavizan al orgullo, tal como los describe San Bernardo….


















