Leo que un esquiador noruego, tras ganar una medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Invierno que acaban de celebrarse, se acercó a los micrófonos y cámaras que sostenían los periodistas congregados en la meta para pedir públicamente perdón a su novia, a quien unos pocos meses antes había engañado (entendemos que poniéndole los cuernos con otra mujer) y ante quien, apenas una semana antes de competir en los Juegos, había reconocido el engaño. Aunque en las crónicas periodísticas no quedaba del todo claro, daba la impresión de que la novia engañada no había perdonado su desliz, pues el esquiador lamentaba: «Tenía la medalla de oro en mi vida, y aunque sé que mucha gente verá las cosas de otra manera, yo solo tengo ojos para ella. El deporte ha quedado en segundo plano estos últimos días. Ojalá pudiera compartir esto con ella».
Autor: Juan Manuel de Prada
La Nueva Era, una secta de cuidado
El reiki y la Nueva Era (New Age) se han extendido cada vez más por la sociedad buscando el bienestar físico y mental que producen. Conoce todos los detalles y…
La Iglesia al fin de los tiempos
Artículo realizado por el Padre Emmanuel André X. El Advenimiento del Juez Supremo Vano es intentar precisar la hora en que tendrá lugar el segundo advenimiento de Nuestro Señor,siendo como es…
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…



















