Recientemente, diversos agresores sexuales, acogiéndose a la llamada ley Trans, se han cambiado de sexo para eludir las consecuencias de la llamada ley de Violencia de Género. Se suman así a una legión de espabilados que ya se habían acogido al mismo recurso legal para obtener ventajas en oposiciones públicas, alcanzar subvenciones o disfrutar de un tratamiento penitenciario favorable. A simple vista, estos sujetos parecen estar incurriendo en lo que técnicamente se denomina «fraude de ley»; pero la ley Trans no es otra cosa sino un fraude legal en sí misma.
La llamada ley Trans consagra el poder del sujeto para convertir su voluntad en norma, de tal modo que su «identidad sentida» se convierta en identidad cierta, sin importar que las evidencias establezcan abrumadoramente lo contrario. La llamada ley Trans consagra la plena autonomía del sujeto, que se convierte en dueño…
Autor: Juan Manuel de Prada
Comulgar en la boca en época de pandemia
Te queremos compartir este artículo del Padre Ángel María Rojas, S.J. escrito en agosto del 2020, donde nos explica cómo comulgar en la boca, sobre todo, en estos tiempos de…
Hábitos del Padre Pío que todos los católicos podemos practicar
San Pío de Pietrelcina, más conocido como el Padre Pío, nos deja unos cuantos hábitos espirituales que necesitamos conocer para tener una vida más cercana a Dios. Continúa leyendo este…
Los beneficios de la oración
“Más que nada, la oración te permite echar un vistazo a tu interior y alinearlo con el corazón de Dios. La oración no es un monólogo en el cual nos…



















