Si algo nos enseña el estudio de la naturaleza humana es que su vocación religiosa es irrefrenable; incluso quienes ingenuamente se creen ateos, no hacen otra cosa sino desviar su vocación religiosa hacia ídolos a los que entregan todas sus potencias, llámense dinero, sexo o ideología (suponiendo que no sean todos el mismo ídolo).
Analizando a fondo la conducta del ser humano, en cualquier época y circunstancia, descubriremos que, junto a la necesidad de atender sus necesidades puramente fisiológicas, existe en él una necesidad que lo distingue de cualquier animal, que es la necesidad de Dios. El hombre reconoce su pequeñez, ante la grandeza inabarcable de la Creación; y reconoce también que en medio de esa grandeza le ha sido asignada una misión especial entre todas las criaturas. Entonces el hombre siente la necesidad, en comunión con otros hombres, de adorar a su…
Autor: Juan Manuel de Prada
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…
La Iglesia al fin de los tiempos
Artículo realizado por el Padre Emmanuel André X. El Advenimiento del Juez Supremo Vano es intentar precisar la hora en que tendrá lugar el segundo advenimiento de Nuestro Señor,siendo como es…
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Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…


















