La humildad de María, renunciando a la maternidad haciendo el voto de virginidad, llevó a Dios a concederle el mayor privilegio concedido a una mujer: ser Madre del Mesías, Jesús, el Hijo de Dios.

Redacción (25/03/2025, Gaudium Press) A primera vista, la vida de Nuestra Señora estuvo marcada por el absurdo, desde la infancia: ella quería permanecer enteramente consagrada a Dios en el Templo, pero tuvo que regresar al mundo; había prometido al Señor permanecer virgen, pero tuvo que casarse; aunque fuese santísima, la Encarnación la convirtió en elemento de terrible prueba para San José, cuya santidad única era inferior sólo a la de su Esposa inmaculada…
Este camino de pruebas paradójicas y paroxísticas, en el que María caminó entre absurdos y sinsentidos, escondía la incalculable predilección de Dios por una misión cuya estatura no era proporcionada con lo…
Autor: Saul Castilblanco Mosos
Los beneficios de la oración
“Más que nada, la oración te permite echar un vistazo a tu interior y alinearlo con el corazón de Dios. La oración no es un monólogo en el cual nos…
Las profecías de León XIII y su exhortación a rezar el rosario
El Papa León XIII escribió en muchas de sus encíclicas, entre ellas una que cumplió 130 años el pasado 22 de septiembre, Octobri mense, la importancia de rezar el Santo Rosario…
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…



















