Por Michael Pakaluk
Algunas partes de la vida de Cristo no pueden imitarse fácilmente, y sin embargo los buenos cristianos encuentran la manera. No podemos literalmente morir con Cristo cada día —la abuela no podía literalmente ser fusilada una vez al día— y, sin embargo, podemos “mortificarnos”, es decir, dar muerte a algún deseo o incluso a nuestra propia voluntad.
Del mismo modo, no podemos ser depositados en un sepulcro cada día. Y, sin embargo, debemos aceptar cada día la humildad del sueño. Si el día es como la vida y la noche es como la muerte, entonces acostarse en la cama es como ser puesto en el sepulcro. Y, en efecto, es fácil imaginar a un cristiano que, sufriendo de insomnio o terrores matutinos, permanece en su cama, aunque no duerma, consolándose con la idea de que, aun así, está haciendo un bien, porque está imitando a Cristo en el sepulcro.
A…
Autor: The Catholic Thing
8 razones que explican por qué muchos católicos ni evangelizan ni se lo han planteado ni plantearán
Dwight Longenecker es un conocido sacerdote católico con amplia experiencia. Converso al catolicismo su camino hacia la Iglesia fue paulatino pues pasó de pastor fundamentalista protestante a evangélico de tipo carismático, luego…
Impresionantes evidencias de la presencia de Dios en el vino y el pan
Desde hace muchos años han ocurrido manifestaciones de Dios en el momento de la eucaristía. Se han desencadenado una serie de fenómenos, en diversos países de todo el mundo que…
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…



















