Por Michael Pakaluk
Algunas partes de la vida de Cristo no pueden imitarse fácilmente, y sin embargo los buenos cristianos encuentran la manera. No podemos literalmente morir con Cristo cada día —la abuela no podía literalmente ser fusilada una vez al día— y, sin embargo, podemos “mortificarnos”, es decir, dar muerte a algún deseo o incluso a nuestra propia voluntad.
Del mismo modo, no podemos ser depositados en un sepulcro cada día. Y, sin embargo, debemos aceptar cada día la humildad del sueño. Si el día es como la vida y la noche es como la muerte, entonces acostarse en la cama es como ser puesto en el sepulcro. Y, en efecto, es fácil imaginar a un cristiano que, sufriendo de insomnio o terrores matutinos, permanece en su cama, aunque no duerma, consolándose con la idea de que, aun así, está haciendo un bien, porque está imitando a Cristo en el sepulcro.
A…
Autor: The Catholic Thing
¿Sabes lo que sucede durante la celebración de la misa?
Te presentamos una selección de videos y contenido para que puedas conocer qué pasa mientras asistimos a misa, las cosas que suceden y que no podemos ver con nuestros ojos, pero que no por… seguir leyendo
Los 18 beneficios de asistir a la Santa Misa
La misa es el encuentro con Dios Nuestro Señor, pero no sólo con Él, también con nuestro interior, haciendo que mejoremos cada día más como personas. Este encuentro con Nuestro…
La ciencia confirma el tipo de sangre que se encuentra en hostias investigadas en milagros eucarísticos
La ciencia lo confirma: se encuentra la misma sangre tipo AB en hostias investigadas en milagros eucarísticos acaecidos en diversos


















