Se acababan de marchar las familias con sus niños recién comulgados. Una misa cuidada, con el templo como un sol y las familias emocionadas al ver cómo sus hijos recibían por ver primera a Jesús sacramentado. Hora de recoger la iglesia, barrer… esas cosas. Rafaela siempre dispuesta. Lo que sea.
– Bueno, cura, por lo menos lo que hayan dado las familias nos vendrá bien.
– Je.
– ¿Je?
– Ahí tienes los sobres que les repartí pidiendo un donativo. Ábrelos tú si quieres.
Autor: Jorge González Guadalix
La Nueva Era, una secta de cuidado
El reiki y la Nueva Era (New Age), se han extendido cada vez más por la sociedad buscando el bienestar físico y mental que producen. Conoce todos los detalles y…
7 pasos para una parroquia: de tener «consumidores de sacramentos» a multiplicar los discípulos
«Id y bautizad y haced discípulos», pedía Jesús. Las parroquias, bautizar, bautizan. Bautizan a cualquier bebé que les lleven. Pero ¿hacen discípulos? Un discípulo es alguien que tiene una relación…
8 razones que explican por qué muchos católicos ni evangelizan ni se lo han planteado ni plantearán
Dwight Longenecker es un conocido sacerdote católico con amplia experiencia. Converso al catolicismo su camino hacia la Iglesia fue paulatino pues pasó de pastor fundamentalista protestante a evangélico de tipo carismático, luego…



















