Fallecido ayer, a sus 93 años, hoy a muchos se nos estruja el corazón de tristeza, mezclada con la gozosa esperanza del futuro reencuentro.
En una época en que los fieles suplicamos obispos santos, dignos sucesores de los Apóstoles, verdaderos padres, es una gracia inestimable -de esas que nunca, nunca, se pueden agradecer cumplidamente- haber tenido el consuelo de conocer y tratar a uno de ellos, comprobando las maravillas que Dios obra en sus hijos fieles. ¡Gracias, Señor, por haberle concedido el don inestimable de la fidelidad!
Autor: Mª Virginia
¿Cómo ayudar a las Almas de tu familia en el Purgatorio a llegar al Cielo?
“No basta ser santo ante los hombres, sino que hay que serlo delante de Dios. ¡Recen por mí!”. Palabras impactantes del Monseñor Marengo, Obispo de Carrara, a una religiosa de María Auxiliadora…
Los beneficios de la oración
“Más que nada, la oración te permite echar un vistazo a tu interior y alinearlo con el corazón de Dios. La oración no es un monólogo en el cual nos…
Las 35 apariciones de la Virgen María
Descubre aquí las apariciones y el mensaje de las 35 apariciones de la Virgen María más conocidas que la Iglesia Católica reconoce, y también de otras reconocidas en diferente grado…



















