Hablar de intimidad en nuestra época suele reducirse al sexo, a un catálogo de experiencias fisiológicas o a la banalidad de una app de citas. Sin embargo, como recuerda Ulrich L. Lehner, el término proviene del latín intimus, “lo más interior”. Y ahí comienza el escándalo: Dios no se conforma con saludarnos desde el cielo como un vecino educado, sino que reclama entrar hasta la médula de nuestra vida. ¿De veras queremos a un Dios que conoce lo que escondemos incluso de nuestros amigos más cercanos?
Desnudos ante Dios
Los grandes místicos lo supieron bien. Teresa de Ávila o Matilde de Magdeburgo hablaban de un amor sensual con Dios, una desnudez sin máscaras ni disfraces. El Génesis, con su relato de Adán y Eva paseando desnudos en el paraíso, nos ofrece la imagen más brutal: no sólo cuerpos descubiertos, sino corazones sin vergüenza. El pecado introdujo la…
Autor: INFOVATICANA
Hábitos del Padre Pío que todos los católicos podemos practicar
San Pío de Pietrelcina, más conocido como el Padre Pío, nos deja unos cuantos hábitos espirituales que necesitamos conocer para tener una vida más cercana a Dios. Continúa leyendo este…
Los 18 beneficios de asistir a la Santa Misa
La misa es el encuentro con Dios Nuestro Señor, pero no sólo con Él, también con nuestro interior, haciendo que mejoremos cada día más como personas. Este encuentro con Nuestro…
Las 35 apariciones de la Virgen María
Descubre aquí las apariciones y el mensaje de las 35 apariencias de la Virgen Maria mas conocidas, y que la Iglesia Católica reconoce, y también de otras reconocidas en diverso…



















