Toda la Cuaresma ha conducido a la regeneración de la vida cristiana y la introducción de los catecúmenos en ella, que alcanza en la vigilia del Sábado Santo un esplendor ritual lleno de belleza, al ser llevados a la purificación del agua derramada sobre sus cabezas, o bañados en ella y en ella por instantes sumergidos para emerger de esta sepultura simbólica resucitados a una vida nueva en Cristo, configurados con su muerte y resurrección.
Autor: Monseñor Adolfo González Montes
Consejos para una llevar una vida Cristiana
Llevar una vida Cristiana que agrade a Nuestro Creador y a Nuestra Madre, no es difícil, y menos aburrida, como muchos pueden creer. Sin embargo, necesita dedicación. No basta con…
La cultura es el camino de la Nueva Evangelización
El objetivo del Papa San Juan Pablo II de involucrar a la cultura en la Nueva Evangelización fue la construcción de una civilización del amor como fuente de libertad y…
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…


















