Conocí a Vittorio Messori allá por el 2008 o 2009. La mía es una historia como muchas de las que se han publicado estos días, y sin ninguna duda la menos importante. Vittorio Messori compartió mesa y mantel durante años con personas relevantes de la Iglesia, de la cultura y de la política. Eran comidas donde las confidencias y los secretos estaban a la orden del día, no me cabe duda. Pero también compartió mesa y mantel con otras muchas personas sin ninguna relevancia, y una de ellas fui yo. Las conversaciones con él siempre eran interesantes, divertidas, inteligentes y estimulantes.
Autor: Sara Martín
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