La vida de Edith Stein bien podría ser el guion de una película de Hollywood. Nació en 1889 en el seno de una familia judía en Alemania y en 1935 tomó el hábito del Carmelo adoptando el nombre de Teresa Benedicta de la Cruz. Junto con su hermana Rosa fue conducida a un campo de concentración, por su condición de judía. Fue asesinada en la cámara de gas.
En 1998 la canonizó San Juan Pablo II. Su vida estuvo siempre definida por un deseo de servir a los demás en una época marcada por la barbarie. Firme defensora de los derechos de la mujer, fue una de las intelectuales más notables de su tiempo. Su obra recupera un hálito de humanidad y de afecto por el otro, en una sociedad definida por el individualismo, la búsqueda del interés propio y de satisfacciones efímeras, que son fruto de la falta de referencias identitarias sólidas y del egocentrismo narcisista imperante.
Pedro José Grande…
Autor: ReL
Continuar leyendo en: www.religionenlibertad.com
Los beneficios de la oración
“Más que nada, la oración te permite echar un vistazo a tu interior y alinearlo con el corazón de Dios. La oración no es un monólogo en el cual nos…
La cultura es el camino de la Nueva Evangelización
El objetivo del Papa San Juan Pablo II de involucrar a la cultura en la Nueva Evangelización fue la construcción de una civilización del amor como fuente de libertad y…
¿Cómo ayudar a las Almas de tu familia en el Purgatorio a llegar al Cielo?
“No basta ser santo ante los hombres, sino que hay que serlo delante de Dios. ¡Recen por mí!”. Palabras impactantes del Monseñor Marengo, Obispo de Carrara, a una religiosa de María Auxiliadora…



















