Qué ganas tenía de verme en esa playa de recuerdos maravillosos. Los maizales y las vacas llegando hasta la arena, pura naturaleza, sin paseo marítimo, un aparcamiento mínimo y el bar de José que poco a poco ha ido a más y del que ahora se ocupa su hija Lucía, una chica listísima y con ganas que nos trata con gran simpatía.
Autor: Carmen Cabeza
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